Cuentos de lobos buenos

Cuentos de lobos buenos

 

Si, también hay cuentos de lobos buenos. Seguramente más de una abuela se extrañe si le decimos que queremos salirnos de los clásicos lobos malos que nos han aterrorizado durante años.

Pero amigas, por suerte, esto también está evolucionando, y ya no solo tenemos a los clásicos (que también) “Los 3 Cerditos” o “Caperucita Roja”. “El lobo hace huelga”, “Voy a comedte” o “La ovejita que vino a cenar” son tres ejemplos de cuentos infantiles en los que el lobo juega un papel bastante diferente al habitual.

No significa que tengamos que dejar de leer los clásicos cuentos de lobos feroces, sino que podemos aportar nuevos roles, como lobos buenos e inocentes.

Los lobos y los cuentos infantiles son dos conceptos que todxs hemos asociado en nuestra infancia. Y es que el pobre lobo siempre ha jugado el mismo papel. Era “el malo” del cuento que se comía (o se quería comer) al resto de personajes y que aterrorizaba a todxs.

Yo desconocía este otro tipo de cuentos. Pero decidí buscar activamente por ellos cuando las pesadillas nocturnas con el “lobo feroz” se hicieron diarias. Me topé con estos tres, pero estoy segura de que hay muchos más.

 

 El Lobo Hace Huelga, Christophe Pernaudet

 
En “El lobo hace huelga”, nuestro lobo ha desaparecido. Ni Los 3 cerditos, ni la cabra del señor Seguin lo encuentran. Es Caperucita Roja la que por fin da con él. Está harto de ser siempre el malo en todos los cuentos. Y está de huelga. Después de una asamblea, en la que todos los personajes de los cuentos infantiles están de acuerdo, deciden que hay que convencer de nuevo al lobo para que vuelva.
 
Es una mirada distinta a la tradicional de los cuentos y sus personajes. Un cuento divertido y reivindicativo a la vez, que ayuda a lxs peques a ver de manera distinta al clásico “lobo feroz”.
 

“Voy a comedte”, Jean-Marc Derouen

 
“Voy a comedte” es un cuento en el que al principio nuestro lobo parece un personaje malvado que quiere comerse a todos los animales del bosque. Pero poco a poco, y a través de su extraña forma de hablar, nos daremos cuenta de que en realidad se trata de un simple lobo inconcente y hambriento.

Con otros dos listos conejitos, veremos cómo el lobo acaba por perder sus dientes y se tiene que hacer vegetariano.
 
Este cuento es muy bonito no solo desde el punto de vista narrativo, sino que las ilustraciones y los colores también son muy novedosos y que no estamos acostumbradas a ver en los cuentos infantiles.

La Ovejita Vino a Cenar, Steve Smallman

 
En “La ovejita vino a cenar”  el lobo hambriento está en su casita calentita, preparando una pobre sopa de verduras para cenar. Fuera, en el frío invierno, está la ovejita que llama a su puerta tiritando. El lobo deja pasar a la ovejita pensando en cambiar su cena por un rico estofado de ovejita. Poco a poco va retrasando el lobo va retrasando el momento de preparar la cena y se da cuenta de que la oveji
 
Es un bonito cuento que nos habla de los valores de la amistad y la aceptación de las diferencias.
 
Ambos cuentos están recomendados de 5 a 8 años, pero debo decir que mi hijx tiene 2 y los tiene, y le gustan. El de El Lobo hace huelga es más complejo, y utiliza frases y acciones que son difíciles de comprender. Yo, cuando se lo cuento, lo modifico un poco para que lo entienda. El de La Ovejita que vino a cenar es más sencillo en este sentido

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