Por qué la maternidad me ha hecho (aún) más feminista

Por qué la maternidad me ha hecho (aún) más feminista

Siempre digo lo mismo, es necesario que las maternidades sean feministas. Pero feministas en un doble sentido. Necesitamos una crianza feminista y necesitamos una mirada feminista hacia las madres como mujeres. y cada día que pasa me afianzo más en este pensamiento, porque cada día veo más comportamientos nada igualitarios en las situaciones más cotidianas de la vida.

Aunque no nos guste reconocerlo, la mayoría de nosotras tenemos comportamientos machistas en algunas ocasiones. Yo la primera. Pero lo importante es darnos cuenta de ello para poder cambiarlo. Visibilizar todas esas situaciones en las que la maternidad ha sido machista y patriarcal. Esta es la única manera de que poco a poco todas podamos ir modificando nuestro comportamiento, y poder llegar a una igualdad real.

Más feminismo en la maternidad

Necesitamos más feminismo en la maternidad, tanto por la educación de nuestrxs hijxs, como por nosotras mismas. 

Tenemos la responsabilidad de educar a nuestrxs hijxs en igualdad. Para que cuando sean adultxs, sean unas personas con valores y con una mirada feminista del mundo. Nosotras debemos ser ejemplo de ello. El verdadero éxito en nuestra labor como madres (y padres) estará cuando hayamos conseguido una igualdad real. En ese momento, el feminismo ya no será necesario.

“Querida Ijeawele. Cómo educar en el feminismo”, de Chimamanda Ngozi Adichie, es un estupendo libro que nos cuenta cómo podemos educar a nuestrxs hijxs en el feminismo poniendo como punto de partida la empatía, la tolerancia y el respeto.

Debemos acabar con los azules y los rosas. Con las espadas y las princesas. Con los coches y las cocinitas.

“Estoy convencida de que la experiencia maternal puede ser feminista y empedrada si el proceso de la gestación, el parto, el postparto y la lactancia caen bajo el control y decisión de las mujeres” Gabriela Boichuk

Esta frase me encanta porque me parece que explica de forma muy sencilla una maternidad feminista. La decisión debe ser nuestra. Pero por desgracia seguimos escuchando muchas mujeres que “toman decisiones” porque no les queda otra.

La maternidad debe ser más feminista en todos los ámbitos de la mujer: en el laboral, en el personal, en el físico y en el emocional. Seguimos siendo las mujeres las que tenemos que renunciar a nuestras carreras profesionales. También las que cuidamos de nuestrxs hijxs. No se nos presta la atención necesaria a nuestro cuerpo y a nuestro estado emocional.

La violencia obstétrica, la depresión postparto, la soledad de la maternidad, etc. son aspectos que se silencian en la mayoría de los casos. Esto lo único que consigue es que las madres, cuando sufrimos alguna de estas situaciones, nos sintamos aún peor porque pensamos que no es lo normal. O que el problema es nuestro.

Mi camino hacia el feminismo

Debo reconocer que mi transformación feminista ha llegado tarde. De hecho, más tarde de lo que me hubiera gustado. Y con esto, ya viví en su momento este tan conocido sentimiento de culpa. Una vez que acepté esto, supe ser agradecida (porque ya se sabe eso de que más vale tarde que nunca), y fue cuando empecé a disfrutar realmente del feminismo. Yo siempre digo que para mi, el feminismo es como una terapia. Empiezas a ver ciertas situaciones que antes normalizabas como algo que no es normal, y empiezas a ver que a muchas otras mujeres han sufrido las mismas situaciones que tú.

La sororidad es uno de los mejores sentimientos que he sentido. El poder que tenemos las mujeres de ayudarnos unas a otras. Donde no importa si eres igual o eres diferente, eres mujer y te apoyo, te ayudo y te escucho. Lo que yo muchas veces, la tribu.

El feminismo ha sido una de las mejores cosas que he podido descubrir en la vida, espero que si alguna de vosotras aún no se considera feminista, a partir de ahora, por lo menos, se plantee las cosas con otra mirada, la de las gafas moradas.

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