Si lo sientes, hazlo
Maternidad y crianza libres

Si lo sientes, hazlo

Cuando nos quedamos embarazadas, muchas mujeres (entre las que me encuentro) empezamos a coger cierta obsesión por leer todo lo que podemos sobre embarazo. Bueno, embarazo, maternidad, crianza…, ya sean libros, revistas, opiniones, blogs, cualquier cosa, sea lo que sea! Esto, que a priori puede parecer muy bueno porque ya se sabe que cuanta más información, mejores decisiones, en este caso concreto, debo decir que discrepo un poco. No porque yo no me haya leído nada y sea la mejor mamá del mundo. Más bien todo lo contrario, soy una friki en leer e investigar cosas sobre la maternidad y todo lo relacionado, pero creo que eso me ha perjudicado muchas veces. 

La eterna categorización de la crianza

Cuanto más leemos, más parece que estamos todas dentro de este mundo de la crianza intentando categorizarlo y analizarlo todo. Y quizá somos demasiado estrictas con cosas que igual no son necesarias, o no tanto como a veces nos creemos. No digo que no haya que prestar atención a la crianza de nuestrxs peques, todo lo contrario, hay que dedicarle mucho esfuerzo, amor y cariño diarios, pero creo que esto no es una línea recta, que una vez empiezas no puedes salirte de ella. Creo que la crianza, como las personas, cambian, no se ajustan a un patrón y, por tanto, no pueden ser prescritas ni predecibles. No pasa nada si cambiamos de opinión dependiendo del momento, a lo mejor lo que antes nos parecía bien, ahora ya no y viceversa, y no por eso debemos sentirnos mal ni juzgar a ninguna otra mamá por ello.

Dos corrientes, ¿enfrentadas?

Actualmente parece que hay dos corrientes de crianza establecidas y únicas, por un lado, la que está centrada en el adulto y, por otro, la que está centrada en lxs niñxs. Y que debemos elegir en cuanto somos madres si somos A o somos B, sin que quepa la posibilidad de que quizá queramos ser C, o no queramos ser ninguna. Cada una debemos elegir lo que mejor nos parezca y, probablemente, dependiendo del momento, de lo que sintamos, de lo que creamos y de la propia situación en sí, escojamos una cosa u otra.

Es como que el día en que nace nuestra criatura tenemos que decidir bajo qué corriente queremos criarla y si, por ejemplo, optamos por una crianza con apego y respetuosa, nunca podremos mirar por nosotras, porque nuestrx hijx lo es todo, y eso muchas veces hace que nos olvidemos de nosotras mismas. Y creo que eso es un error y solo nos perjudica, no solo a nosotras como madres, sino también a lxs niñxs en su desarrollo y evolución.

Pero, si por el contrario, nuestra crianza se basa más en la centrada en el adulto, no podremos mirar nunca las necesidades de nuestra criatura, ya que pensaremos que lo estamos malcriando y que no debemos consentirle todo lo que nos pide.

Derecho a cambiar de opinión

Con esto quiero decir, que puede ser que haya ciertas cosas en las que miremos más a lxs hijxs en su crianza, y otras que nos miremos más a nosotras, y no pasa nada, no tenemos que juzgarnos por ello ni sentirnos mal. En el proceso de la crianza intervenimos personas, y como personas que somos, tenemos el derecho a cambiar, a tener contradicciones, a cometer errores y a arreglarlos, en definitiva, a actuar como creemos mejor en cada momento, sin culpa y sin ser juzgadas.

Haz lo que sientas

Si lo sientes, hazlo, seguro que no está mal, y mucho menos si tú crees que así debes hacerlo. Si quieres dejar ya de dar la teta, déjalo, si quieres seguir con la teta todo el tiempo del mundo, sigue! Si hoy eres super pro-lactancia y mañana decides que estás harta de la teta, déjalo! No pasa nada. Da igual si has  dado una lactancia prolongada, colechado, porteado, etc. y, por lo que sea, un día de repente, tu hijo duerme fatal y utilizas el método del Dr. Estivill  Todo lo que hagas con tus criaturas estará bien hecho siempre que estés convencida y te sientas bien con ello.

Y estas dos cosas, tanto el estar convencida como el sentirse bien, creo que en muchas ocasiones pasa por quitarse de encima muchos prejuicios. Es fundamental pensar en nuestrxs peques y en su bienestar, pero no podemos olvidar el nuestro. Muchas veces estamos tan preocupadas por que nuestrxs hijxs estén bien, sean felices, libres, independientes, etc., que nos olvidamos de nosotras mismas y, llega un punto, que sin darnos apenas cuenta, pensando que hacemos lo mejor por ellxs, al final estamos haciendo lo peor, porque no olvidemos que ellxs nos quieren a pesar de todo, y si nosotras no estamos bien, ellxs tampoco, por eso es importante también pensar en nosotras a la vez que pensamos en ellxs.

Elijas lo que elijas, decidas lo que decidas, hazlo! Seguro que lo haces genial!

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